Dibujando areolas

La recuperación estética del pecho representa un paso más hacia la superación del cáncer de mama. En esta recuperación final, juega un papel importante la micropigmentación, una técnica que permite dar forma a la areola y el pezón de la mama.

 

Se afirma que 1 de cada 8 mujeres padecerá un cáncer de mama a lo largo de su vida. La estadística es realmente elevada, y es que los últimos datos disponibles sobre la situación del cáncer de mama en España, revelan que se trata del tipo de cáncer más frecuente en la mujer, con más de 25.000 casos diagnosticados al año, tal y como se informa en Las cifras del cáncer en España 2014, de la Sociedad Española de Oncología Médica.

Según estimaciones de la SECPRE (la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética), algo más del 64% de estos cánceres acaban en mastectomía, es decir, la extirpación de la mama afectada por el tumor maligno. Por ello, cada vez son más las mujeres que recurren a la cirugía estética para recuperar su aspecto físico con la reconstrucción de la mama, ya sea en el mismo acto quirúrgico de la mastectomía o posteriormente.

La recuperación estética de la mama representa un paso más hacia la superación de la enfermedad, siendo para muchas mujeres la prueba definitiva de que se ha vencido al cáncer de mama. Y, en esta recuperación final, juega un papel importante la micropigmentación, una técnica gracias a la cual es posible dar forma a la areola y el pezón de la mama.

 

Un pseudotatuaje al servicio de la recuperación de un proceso oncológico

La micropigmetación es una técnica derivada del tatuaje que consiste en introducir pigmento bajo la piel mediante un dermógrafo. En medicina estética, la micropigmentación tiene múltiples aplicaciones: perfilado permanente de cejas, coloración de labios o disimulación de la pérdida de cabello de cejas y pestañas producida por los efectos de la quimioterapia, entre otras, y, en el caso de reconstrucciones mamarias, es una técnica muy efectiva para finalizarlas dibujando la areola.

La pigmentación de la areola se realizará al final de la cirugía reconstructiva, cuando el cirujano haya colocado el pezón. Lo más importante a la hora de realizar este tratamiento es la elección del color, ya que deber ser lo más parecido al de la areola no mastectomizada, si se conserva una de las mamas originales. Si, por el contrario, ambas mamas han sufrido la mastectomía y no existe un elemento comparativo porque se ha realizado una reconstrucción bilateral, la paciente y el especialista escogerán el color que más se adapte al tono de la piel.

El desarrollo de la técnica consta de dos fases:

  1. Dibujo previo en el área a tratar buscando la forma y posición adecuadas en cada caso.
  2. Aplicación de los colores de la micropigmentación (será necesario realizar al menos dos sesiones).

 

La importancia de ponerse en manos de especialistas con experiencia

Los expertos en esta técnica son capaces de simular, sombreando con los pigmentos, los efectos de relieve del pezón, así como arrugas y otras peculiaridades que se deseen trabajar en la areola. La duración del resultado de la micropigmentación es aproximadamente de un año, aunque puede alargarse más años en función del tipo de piel de la paciente.

Para evitar las molestias leves que puede producir la técnica, se utiliza anestesia tópica (en forma de crema). No obstante, existen casos en los que no es necesario aplicar ningún tipo de anestesia porque la paciente ha perdido la sensibilidad en la zona y no siente dolor.

Como cuidados específicos tras el tratamiento, la paciente debe aplicar durante una semana una pomada antibiótica y una gasa impregnada para evitar las adherencias. También hay que evitar exponer la zona al sol, sumergirse en el agua y someterse a sesiones de sauna o baños turcos.

Hay que señalar que para este tipo de tratamientos es muy importante concertar visita con un especialista con experiencia en este campo, ya que se trata de casos muy particulares que realizados por manos inexpertas podrían tener resultados indeseados. Para los especialistas que se dedican a ello, es toda una satisfacción ver la expresión de asombro de la paciente cuando observa el resultado de la areola y siente que ha recuperado plenamente el aspecto de su mama. Todo un ejemplo del poder terapéutico de la medicina estética.

 

Maribel Escarrà

Departamento de Micropigmentación de Clínica Planas

www.clinicaplanas.com