Cirugía de mamas, ¿tiene fecha de caducidad?

La cirugía de aumento de mamas, es una de las intervenciones de cirugía estética más realizadas, por los buenos resultados que ofrece y porque el tamaño y la forma de los senos es una preocupación para muchas mujeres.

Según explica el Dr. Pérez de la Romana, cirujano plástico y estético, la gran mayoría de las mujeres que deciden someterse a ella, quedan muy satisfechas, pero el paso del tiempo y la actividad física, que influyen en el envejecimiento de los implantes y los tejidos mamarios, el haberse puesto en manos de médicos no especialistas, o el haberse realizado con técnicas o prótesis antiguas, hacen que en muchas ocasiones, se deba plantear el tener que someterse a otra intervención para cambiar los implantes.

En una segunda intervención siempre es más difícil corregir una mama, que cuando se hace por primera vez. “La principal dificultad radica en que en muchas ocasiones, no se tiene toda la información acerca de la primera cirugía y nos encontramos con cicatrices internas o externas no deseadas” comenta el doctor Pérez de la Romana. Aún así, advierte que sería recomendable hacerla en los siguientes casos:

  1. Debido a la rotura del implante de silicona: La vejez del implante se puede manifestar como una pérdida de la forma habitual de la mama o como pliegues. En estos casos se debe consultar al cirujano que realizó la primera intervención y practicar una ecografía o resonancia magnética, hay que cambiar los implantes. Cuando existe rotura la intervención es algo mas compleja y hay que realizar capsulectomia es decir, eliminar la cápsula que envuelve la prótesis y eliminar la silicona en caso de que exista.
  2. Debido a una contractura capsular (encapsulamiento): si presenta endurecimiento de la mama, dolor o cambio de forma años después de la primera cirugía. El tratamiento consiste en eliminar la cápsula interna causante de las molestias y cambiar las prótesis por otras nuevas.
  3. Porque se ha producido la caída de la piel: con el envejecimiento y la gravedad la piel de las personas va cediendo y la mama va cayendo generando una necesidad de elevación del pecho. En este caso habrá que extirpar la piel y la glándula caída y colocar una nueva prótesis en el espacio submuscular.
  4. Si la prótesis se ha desplazado: si su prótesis se ha movilizado por causas accidentales o por un mal diseño del bolsillo protésico en la cirugía original o después de grandes adelgazamientos. En estos casos pueden estar muy juntos o muy separados los implantes, o uno más alto o bajo que el otro. Estos casos siempre precisan cirugía con cambio de prótesis y simetrización de los mismos.
  5. Si el resultado es insatisfactorio por el volumen: si desea más o menos volumen del que tiene o si la forma no es la que se desea. Esta intervención suele ser mas sencilla y consiste en cambiar simplemente los implantes por unos mas adecuados.

El doctor también explica que las recomendaciones para que estas complicaciones no se produzcan y las prótesis nos duren el mayor tiempo posible serían, por un lado, ponerse en manos de un cirujano plástico reparador y estético experto en mamas, que garantice con su experiencia el buen resultado de la intervención.

En segundo lugar, elegir el tamaño de prótesis en base a la complexión corporal de cada paciente y también de sus gustos y preferencias, pero siempre con el objetivo de obtener un pecho bonito y natural. Por último que dichos implantes estén garantizados de por vida.

En este punto es importante señalar los avances que suponen las prótesis ergonómicas, que consiguen un resultado mucho más natural, tanto a la vista como al tacto. Esto se debe a la inferior cohesividad del gel, que permite una variación en su forma, dependiendo de la posición de la mama.

Así, si la paciente está de pie, la prótesis tiende a adoptar una forma más anatómica, y si está tumbada tiende a distribuirse mas lateralmente, dejando atrás la imagen tradicional de excesiva proyección de las prótesis. Y a su vez, estas prótesis permiten eliminar los problemas de abrasión en los tejidos.

Además también incorporan un microchip, que entre otras ventajas, da información de la temperatura, la presión y la radiación de la piel o de la glándula, en personas que ya hayan sido sometidas, incluso a tratamientos por cáncer.

El lipofilling

Otra técnica que ofrece muy buenos resultados es el lipofilling, que consiste en la transferencia de grasa propia tomada de otras partes del cuerpo a las mamas. “Esta técnica, puede elegirse para la primera intervención de aumento o reconstrucción de mamas, pero es también una opción muy indicada para la mayoría de las complicaciones que hemos mencionado anteriormente” afirma el dr. Pérez de la Romana.

Está indicada en pacientes que no acepten las prótesis o su cuerpo las rechaza, también en las que sea necesario poco volumen mamario y, en general, muy útil para conseguir mas simetría y perfección en casos de tórax extremadamente delgado.

Dr. Pérez de la Romana
Instituto Pérez de la Romana de Cirugía Plástica y Estética