Cómo cuidar tus manos en invierno

Te damos algunas claves para que en invierno también puedas presumir de manos sanas y bonitas.

Junto a la piel de nuestro rostro, las manos son posiblemente la parte del cuerpo que más sufre los efectos del frío. Sequedad, irritación y hasta heridas que hacen que cualquier gesto cotidiano sea incómodo e incluso doloroso en algunas ocasiones. Cuídalas, tus manos y tus uñas dice mucho de tI. A continuación te damos algunos consejos para que las luzcas sanas y bonitas también en esta época del año.

Usa agua templada

Cuando el frío aprieta resulta muy tentador lavarse las manos con agua caliente, pero para la salud de la piel es mejor modular la temperatura y usarla tibia. El agua muy caliente agrede la capa protectora de la piel y contribuye a la deshidratación cutánea. Tenlo en cuenta a la hora de lavártelas o de fregar los platos.

Lleva crema de manos ¡siempre!

El secreto para sacarle provecho a la crema de manos es aplicar primero una gota de producto en el dorso de cada mano, frotarlos y luego masajear el producto en torno a los dedos y las cutículas. De esta forma se aplica menos crema en las palmas, donde la crema no es tan necesaria. Acostúmbrate a llevar siempre un bote en el bolso, lo agradecerás.

Utiliza guantes

Serán tus mejores aliados no sólo para combatir el frío en el exterior (aunque también es esencial) sino como remedio casera. Reserva un día a la semana para realizar una cura profunda de tus manos. Aplica una crema nutritiva y maximiza su acción con la ayuda de unos guantes. Dormir con ellos toda la noche refuerza el efecto reparador del tratamiento. Si no es posible, intenta llevarlos puestos el máximo tiempo posible.

Usa bases protectoras para las uñas

Cuidar las uñas con tratamientos específicos que conserven su salud supone una gran diferencia en su brillo y color. Además de retirar las cutículas, hidratarlas y pulir la superficie de la uña, existen bases que te ayudan a solucionar los diferentes problemas: fortalecedoras, alargadoras, niveladoras o densificadoras, para atacar de raíz cada dificultad y reparar a la vez que embellecen.

Mantén las cutículas hidratadas

Además de la uña en sí, es imprescindible cuidar sus alrededores durante una temporada en la que la sequedad hace acto de presencia. La utilización de un aceite hidratante te ayudará a mantener la cutícula sana y así prevenir la formación de los padrastros. La clave está en masajear sobre la zona suavemente para una penetración total, insistiendo en la base de la uña. Es un gesto muy sencillo que puedes incorporar a tu rutina de cuidados.

Al mal tiempo, ¡una buena manicura!

Cómo último paso, te sugerimos que lleves siempre ¡un toque de color para tus manos! El esmalte de uñas se convierte en la opción perfecta para animarte. Cualquier color y opción es buena para lucir unas uñas impecables y bonitas. También te aconsejamos que te mimes y te hagas un tratamiento profesional en un centro como mínimo una vez al mes. Tu manos y tus uñas lo agradecerán.