6 consejos para no bajar la persiana

Aprovecha la temporada de verano para no bajar la persiana de tu centro y seguir recibiendo clientas. Marta Foix de Cátedra Coaching te da las claves.

Con el verano se inicia una buena época para las profesionales. La primavera ha dado el pistoletazo de salida a la temporada de bodas y la agenda está completa con los servicios de belleza para novias e invitadas que han empezado a prepararse para estos eventos y fiestas.

Después de este buen momento, llega un cambio y es cuando empiezan a surgir dudas sobre si la afluencia de nuestras clientas en esta época calurosa irá disminuyendo. Seguro que pensamos que con tanto relax y descanso se va a notar en las visitas que recibamos en el centro y, en consecuencia, eso va a repercutir en el bolsillo. Si nuestro salón está en una gran ciudad, seguro que pensamos eso, y si está en una zona turística que se puede beneficiar de esta época, nos asaltarán dudas acerca de nuestro día a día con la clientela estacional.

Os proponemos una serie de consejos para salir airosas de la época estival y, lo más importante de todo, ¡disfrutarla!

1. Adáptate al momento

Antes de todo, pensemos qué quiere nuestra clienta en esta época, cuál es su prioridad y qué hace que pueda necesitar nuestros servicios; los objetivos de belleza son diferentes en la época navideña que en pleno agosto. Por esta razón nuestros tratamientos se tienen que adaptar a lo específico del momento y no olvidar que la clienta, más allá de conseguir unos beneficios con ese producto, quiere una sensación, una experiencia, y eso es lo que tenemos que lograr. Convencerla de que con ese tratamiento corporal o de manos se sentirá más bella, más cuidada, y tanto ella como su alrededor se darán
cuenta.

Las propiedades del producto o servicio que le apliquemos deben estar enfocadas a cómo se quiere sentir y tiene que ser la propia clienta quien descubra por ella misma los beneficios que conseguirá.

2. Averigua qué necesita

Anticipemos la entrada al verano haciendo preguntas a nuestra clienta. A veces con el afán de argumentar y explicarle todo lo que le podemos ofrecer o las últimas novedades que han llegado al centro, no tenemos en cuenta qué quiere ni tampoco lo averiguamos. Hay que preguntar y escucharla. De aquí sacaremos información relevante para nosotras, tanto en gustos, preferencias, lo que ha visto o escuchado, lo que hacen otros centros, los colores que se llevan esta temporada, o los productos que triunfan por su
calidad y novedad. Démosle protagonismo y nos proporcionará, sin darse cuenta, las claves de lo que busca en esta época.

3. La emoción lleva a la acción

El verano es una estación única por despertar emociones; hay más luz, realizamos más actividades al aire libre, aumentan las relaciones sociales, etc. Hemos de aprovechar esta situación para conectar con la clienta escuchándola y preguntando, y no olvidando que primero es la persona, luego el producto.

La emoción lleva a la acción, y esa es la clave para que nuestra clienta acuda a nuestro centro para su puesta a punto. Ella quiere ser la estrella, la protagonista, dejemos que brille. El “yo tengo” o “yo hago”, debe sustituirse por el “¿te parece bien esto?”, “¿te apetece que esto te dé una sensación y una hidratación más potente?”, por ejemplo. Ella debe sentirse el centro, no nosotras. Démosle la oportunidad de expresarse. ¡Seguro que está deseosa de explicarnos cosas!

4. Resalta todo lo que os une

Cada clienta tiene su propio estilo y gusto, y hemos de respetarlo, vaya o no con nosotras. Está bien darle nuestro consejo y asesoramiento como profesionales, pero
siempre buscando puntos en común, algo que nos una.

Si queremos forzar algo y ella no está convencida, se alejará de nosotras, no estaremos aliadas. Resaltemos el objetivo común de las dos, que no es más que salir de allí con un buen tratamiento o producto, pero que vaya acorde con su gusto y necesidades. No siempre nuestro criterio será el suyo, por lo tanto reforcemos lo que nos une a ella, y no lo que nos separa.

5. Haz frente a los obstáculos

Actúa frente a las objeciones. En esta época suele ser habitual quela clienta esté menos por la zona y aproveche las vacaciones para desconectar de todo, y también de su
centro habitual, probando otros salones de belleza. ¿Cómo actuar ante estos pequeños obstáculos propios de la situación? Hagamos referencia a las emociones, la confianza que hemos creado con ella, lo bien que se siente con ese tratamiento que siempre nos pide, las novedades que le vamos a presentar y que son ideales para esta época del año, etc.

El tema no es lo que les decimos, sino lo que les hacemos sentir. Creemos con ellas un vínculo para que sea difícil romperlo y acompañemos su visita con algo que sabemos que le va a gustar, como por ejemplo, un regalo, un pack especial para su tipo de piel o unas novedades exclusivas. Y lo más importante: no discutamos sus objeciones, no se trata de una lucha, sino de entenderla y alinearse con ella. No por dar más razones somos más persuasivos. Avivemos las conversaciones, no los comentarios negativos o que no llevan a ningún sitio. ¡Cambiemos el rumbo y encaucemos un carril positivo!

6. Usa un lenguaje positivo

El primer paso para llevar todos estos consejos a la práctica es tener nuestras ideas claras y ser optimistas. El lenguaje positivo nos ayuda a actuar de forma ganadora y no dejarnos llevar por creencias que nos limitan. ¡Transforma el pensamiento gris en ideas exitosas!

MARTA FOIX
Psicóloga &Grafóloga. Socia en CATEDRA COACHING.
Formadora en habilidades,
gestión de equipos, comunicación, ventas.
www.catedracoaching.com