¡Manos y pies al aire!

Con la llegada del buen tiempo los pies se destapan dejando al descubierto deformidades y alteraciones que necesitan un cuidado especial, y lo mismo ocurre con las manos, las cuales sufren una mayor exposición al sol.

Durante los meses de frío, las manos y los pies son zonas que pueden llegar a pasar desapercibidas, a pesar de que, independientemente de la época del año, necesiten siempre de cuidados especiales para mantenerse sanas, jóvenes y bonitas. Sin embargo, con la llegada del buen tiempo los pies se destapan dejando al descubierto deformidades y alteraciones que necesitan un cuidado especial, y lo mismo ocurre con las manos, las cuales sufren una mayor exposición al sol.

Cuidados específicos para manos

Anaxágoras pensaba que por la mano el hombre se había convertido en el más inteligente de los seres vivos. Después del cerebro, la mano es el tesoro más grande del hombre; es una prolongación del cerebro y gracias a ella éste ha sido capaz de desarrollarse.

Las manos están siempre expuestas a todo tipo de agentes externos que pueden llegar a agredirlas, como son las inclemencias del tiempo (el sol, el viento, el frío, etc.) o las rutinas diarias (fregar, limpiar o trabajar con las manos, por ejemplo). Por ello, son una de las zonas que antes manifiesta los primeros signos de envejecimiento.

El proceso de envejecimiento produce cambios a dos niveles:

Superficial: provoca aspereza, atrofia, deshidratación, lentigos solares, queratosis actínica y telangiectasias vasculares.
Profundo: atrofia el tejido subdérmico de la grasa, dando un aspecto más esquelético.

Este proceso empieza en la mayoría de las ocasiones a partir de los 40 años. En función del tipo de problema estético que se sufra en la zona de las manos se recomendará un tratamiento específico u otro. A continuación presentamos los tratamientos más comunes.

  • Rejuvenecimiento de las venas en el dorso

El paso del tiempo y otros factores, como los genéticos, producen una pérdida de la grasa alrededor de las venas, una dilatación de la pared venosa y la atrofia de los tejidos. Como consecuencia, se manifiesta el envejecimiento de la piel y el abultamiento venoso en el dorso de la mano, que puede ser tratado con:

Inyección de esclerosantes: produce el cierre de la vena superficial dilatada, reconduciendo
la circulación hacia un nivel más profundo.
Microfleboctomía ambulatoria: a través de incisiones casi imperceptibles, con anestesia local, se procede a la extracción de las venas abultadas.

  • Combatir signos de envejecimiento

Este protocolo ha sido diseñado en exclusiva para combatir los signos visibles del envejecimiento, tales como manos deshidratadas, ásperas, con manchas y con falta de volumen. Se trata de un tratamiento creado de la combinación del láser con la bioestimulación, la aplicación de hialurónico y aminoácidos, y la voluminización con
materiales biodegradables, cuyo objetivo es conseguir unas manos más jóvenes, turgentes, suaves y sin manchas.

  • Tratamientos con láser

Según las necesidades, el láser CO2, el láser Fraxel o el IPL ayudan a eliminar las manchas, rejuvenecer la apariencia de la piel, etc.

  • Hidratación y revitalización 

En los casos de las manos ásperas y deshidratadas se aconseja una nueva tecnología patentada de ácido hialurónico que en tan solo una o dos sesiones mejora profundamente
la hidratación, la suavidad y la elasticidad de la piel.

  • Voluminización con materiales biodegradables, inductores de colágeno

Se recomienda en los casos de pérdida de volumen, donde las manos estén adquiriendo un aspecto más esquelético.

  • Otros 

Existen otros tratamientos indicados para el cuidado de las manos, como son la bioestimulación con plasma rico en plaquetas o el lipolifting (con grasa propia) para rejuvenecer y recuperar volumen que se realiza a través de inyecciones con grasa propia del paciente.

Tratamientos para pies

Con la llegada del buen tiempo es el momento de lucir los pies, lo que puede incomodar a más de uno por sus problemas estéticos en esta zona. Los hongos en las uñas (conocido como onicomicosis), las callosidades, las uñas encarnadas, los juenetes o las deformidades de los dedos del pie, son algunas de las afecciones más comunes que suele sufrir la zona de los pies. Para ello, lo mejor es ponerse en manos de profesionales que ofrezcan en exclusiva una unidad especializada en el cuidado de los pies, con la que se aconseje para cada caso el mejor tratamiento.

  • La onicomicosis

Se trata de las afecciones de las ungulares más frecuentes (afectan hasta a un 11% de la población europea). Entre los factores que predisponen a sufrirla están: la hiperhidrosis, el uso de calzado muy cerrado, traumatismos de repetición, diabetes, síndromes de inmunodeficiencia e insuficiencia vascular periférica, etc. Tras un examen clínico y un análisis micológico (que incluye el examen directo y el cultivo de hongos) se diagnostica el tratamiento de curación más adecuado:

Técnicas mixtas de avulsión y antifúngicos locales: se procede a la disminución del grosor de la uña de forma química, quirúrgica o mediante el láser CO2.

Antifúngicos orales: muy aconsejable cuando existe la afectación de los bordes laterales de la uña, unido al tratamiento local.

Láser: se utiliza el láser Nd-Yag y elimina de forma definitiva los hongos en 4 sesiones (una cada 15 días) y una más de confirmación a los 6 meses.

  • Las callosidades

Esta hipertrofia de la piel del pie se produce normalmente por un problema de sobrecarga mecánica del pie. Las callosidades pueden ser muy molestas al producir un severo dolor al caminar por el roce con el calzado. Tras un correcto diagnóstico y una evaluación de la causa de las callosidades en la planta del pie, el experto prescribe el tratamiento más adecuado. Inicialmente se puede realizar un tratamiento para adelgazar las callosidades mediante exégesis con diferentes sistemas que mejoran parcialmente el dolor.

En el caso de las callosidades más frecuentes por sobrecarga, se recomienda el uso de plantillas a medida. En los casos más severos se aconseja el tratamiento quirúrgico mediante la realización de osteotomías o cortes en el hueso con el objetivo de mejorar
la mecánica del pie.

  • Cirugía para deformidades en los dedos

En muchas ocasiones la deformidad es solo un problema estético, pero en otras ésta genera un severo dolor e incluso la incapacidad de calzarse. En los casos en que la deformidad de los dedos de los pies sea importante y dolorosa, o que no mejore con siliconas correctoras, se recomienda el tratamiento quirúrgico. La cirugía específica de los dedos del pie ofrece una buena corrección consiguiendo unos dedos rectos y sin dolor (osteotomías para conseguir un dedo más recto o tenotomías para balancear los dedos).

El juanete (también llamado hallux valgus) es uno de los casos más extendidos de esta deformidad, que surge por la desviación del primer dedo hacia la parte de fuera creando una especie de protrusión en el pie. El tratamiento más eficaz es la cirugía de corrección. En esta se realizan unos cortes a nivel del hueso con desplazamiento de éstos para
conseguir que el primer dedo esté recto y bien alineado, corrigiendo la deformidad del juanete. La recuperación es muy rápida y el paciente puede andar con un zapato especial
el mismo día de la cirugía.

  • Uñas encarnadas

Este es otro problema frecuente que  puede causar dolor en los dedos de los pies. La uña encarnada se produce por una inflamación y posible infección de la región periungucal. Las
causas que producen su aparición pueden ser por la morfología o forma de la uña de cada persona, el uso de zapatos con puntas estrechas, las contusiones o golpes, etc. Su principal tratamiento es realizar un corte exacto que realiza el podólogo.

En el caso de presentar dolor en la zona periungueal, se recomienda el lavado con agua caliente, y añadir clorina para desinfectar. Es básico mantener la piel del dedo bien seca
y también se recomienda utilizar cremas antisépticas. Si se diagnostica una infección en la zona, se recomienda el uso de cremas con antibiótico para controlarla. En los casos de las personas que no mejoran con estos tratamientos se aconseja realizar una cirugía sobre
el primer dedo del pie.

Dr. Jaime Tufet
Licenciado en Medicina y Cirugía
Director médico de la Clínica
Tufet en Barcelona.
www.clinicatufet.com