Las claves de la depilación láser masculina

La depilación ya forma parte de la rutina estética masculina. Te contamos qué métodos son los más adecuados según la zona y el tipo de pelo.

A la hora de abordar la depilación con láser en el hombre hemos de tener en cuenta que los andrógenos tienen distintos efectos sobre los folículos pilosos de las distintas regiones corporales, siendo nulos en las pestañas, suaves en la región temporal y occipital, medios en las extremidades y altos en la región parietal, tórax, abdomen, axilas y cara.

 

Las hormonas masculinas, y especialmente la 5 alfa DHT (dihidroepiandrostendiona), liga receptores de células papilares del folículo que liberan citoquinas activadoras o inhibidoras de la proliferación de las células matriciales foliculares según la localización anatómica y la edad del paciente. Del balance a nivel local del tipo de citoquina liberada, existirá un efecto estimulante o inhibidor del crecimiento de pelo en cada etapa cronológica del varón.

Por tanto, las variaciones del comportamiento del pelo en el hombre son distintas según las regiones a tratar y su edad y están sujetas a sus niveles hormonales, algo que hemos de tener en cuenta para realizar un buen enfoque terapéutico y explicar las expectativas del tratamiento de depilación médica a nuestros pacientes masculinos.

Esta realidad fisiológica explica, por ejemplo, que los varones comiencen a presentar pelo en la espalda y el tórax en torno a los 20 años y, si no se tratan, y dada la tendencia fisiológica a continuar activando folículos latentes, hasta aproximadamente los 50 años la densidad de pelo en la zona aumenta y la superficie total se extiende. Comienza a aparecer en los hombros y la región lumbar y con el tiempo se va extendiendo a la región dorsal y lumbar.

Esto quiere decir que la densidad de pelo que presenta un varón joven en su tronco no es estable sino creciente con el tiempo. Por ello, los hombres que se depilen con láser estas zonas deben saber que pueden necesitar sesiones complementarias con el transcurrir del tiempo, para volver a dejar la zona absolutamente depilada. Además, la densidad del pelo en el varón es mayor, hay más cantidad de vello a destruir y esto hace que generalmente precisen un mayor número de sesiones que la mujer.

Recomendamos explicar a los pacientes masculinos la evolución esperable del comportamiento de su pelo en cada región anatómica que desean depilarse y la necesidad de realizar abordajes a más largo o corto plazo en función de que el paciente desee tratarse zonas de influjo hormonal bajo, suave, medio o fuerte.

Los equipos de depilación láser

Los hombres suelen tener pelo de mayor calibre, la dermis más gruesa, el vello más profundo y, en ocasiones, incluso más de una matriz dérmica por cada folículo. Es necesario adecuar los parámetros terapéuticos, tipo de longitud de onda, tamaño del spot, duración del pulso y fluencia, así como las características de la pieza de mano o del aplicador del láser para optimizar los resultados depilatorios, tanto en lo referente a eficacia como a resultado cosmético.

Los láseres que suelen ofrecer mejor resultado son aquellos de longitud de onda más larga (más penetrantes), duración de pulso más largo (para pelo más grueso es más eficaz) y tamaño del spot (tamaño del impacto lumínico sobre la piel) mayor (hace la luz más penetrante).

En cuanto a la piel, en muchas ocasiones hemos de tratar zonas pigmentadas naturalmente y otras bronceadas por exposición solar repetida. Además, la ubicación del pelo que desea eliminar el varón en ocasiones es de difícil acceso, como el caso del pelo que emerge de las narinas o el pelo de las orejas, por ejemplo.

Los láseres de emisión a 800-810 nm, y a 1064 nm en pieles muy gruesas y pelo muy profundo, ofrecen buenos resultados.

Características específicas según las regiones corporales

Hay que tener en cuenta que la depilación masculina estará condicionada según las regiones corporales donde se actúe. A continuación descubrimos las características más específicas para un buen resultado.

  • Espalda, abdomen y tórax

En estas zonas el pelo suele ser grueso y oscuro y en muchas ocasiones está bronceado. Se aconseja aplicar crema anestésica en las primeras sesiones para mejorar el confort del paciente, sobre todo en la zona lumbar. Recomendamos emplear una longitud de onda larga (800 nm diodo). Además, podemos beneficiarnos de la posibilidad de apretar con la pieza de mano para acortar la distancia del target.

Si el paciente está muy bronceado o tiene fototipo alto, se recomienda depilación dinámica en modo diodo o alejandrita. Para el pelo miniaturizado final es mejor emplear alejandrita de pulso corto. En las sesiones más avanzadas en ocasiones se trabaja con alejandrita de pulso largo.

  • Zonas de piel plegada

Es muy importante estirar la piel en la realización del tratamiento para evitar su redundancia y pliegues y alcanzar un buen balance entre la superficie de spot y la superficie total de piel que recibe el impacto.

Escroto: solo se puede trabajar cómodamente con láseres alejandrita que no precisan contacto completo de la pieza de mano con la piel.

Base del cuello, codos, nudillos de las manos y dedos de los pies: se recomienda evitar posturas en las que la piel se pliega. Es interesante estirar la piel simultáneamente al disparo en estas zonas.

  • Zonas de difícil acceso

Normalmente son zonas con una estructura cartilaginosa deformable y podemos aprovechar esta posibilidad.

Nariz: se debe evertir las narinas. Se aconseja alejandrita de pulso corto y evitar Neodimio YAG, por mayor riesgo de fotocoagulación de arteriolas terminales, abundantes en la nariz.

Orejas: es necesario tirar del tragus y del hélix. Se recomienda alejandritas de pulso corto.

  • Zonas de delicado resultado estético

Cejas y entrecejo: el tratamiento es mejor realizarlo con aplicadores específicos para zonas pequeñas. Hay que tener en cuenta que no es seguro tratar el borde inferior de las cejas por el riesgo de lesión macular, que el vello de las cejas crece oblicuo y que la raíz del pelo que vemos está más inferior al borde estético de las cejas. Así pues, debe evitarse depilar de más y afinar demasiado las cejas.

Perfilado del borde inferior de la barba: es una zona de fácil acceso con un resultado que puede realizarse cómodamente con luz pulsada o con láseres de diodo, depilación dinámica en su modalidad de diodo o alejandrita.

Perfilado del borde superior de barba y pómulos: esta zona requiere precisión y simetría. Es difícil obtenerlo con spot grandes y es válido hacerlo con diodo, alejandrita y luz pulsada. La tecnología SHR aquí parece inaplicable con precisión.

  • Zonas dolorosas

Peribucal y barbilla: en general, si el paciente desea una depilación cosmética completa de toda la barba, es mejor realizar las primeras sesiones bajo anestesia tópica o bajo anestesia troncular en n. infraorbitarios y n. mentonianos. En caso de alta densidad que pudiera general sobrecalentamiento de la piel de dentro a fuera por el alto grado de captación de energía todas las estructuras pilosas, se recomienda comenzar con ajustes suaves y, cuando la densidad total de pelo haya disminuido con las primeras cuatro o cinco sesiones, pasar a fluencias superiores.

Costados: es una región donde alternativas del SHR son interesantes porque obtenemos una buena depilación con menor dolor. Zonas de influencia andrógeno-dependiente media En algunas ocasiones puede ser una buena alternativa el manejo de Neodimio-YAG con alta potencia y lente mediana, debido a que el pelo que se muestra resistente puede tener una implantación más profunda, como por ejemplo el pelo del cuello o de mentón y los laterales del peribucal.

  • Zonas residuales resistentes

El criterio de depilación de estas zonas es semejante al de la mujer. Normalmente el pelo es grueso al comienzo y los equipos más interesantes pueden ser emisión a 810 nm en modo estático o en modo dinámico. A medida que el pelo se miniaturiza puede ser interesante pasar a 755 nm de pulso largo. Para los repasos finales de pelo muy disperso, la mejor alternativa es emplear emisiones 755 nm de pulso corto que no precisan rasurado y atacan bien el pelo más fino y menos pigmentado, por lo que se dispara exclusivamente el pelo visible residual.

Conclusiones

1. La depilación láser en el hombre es muy satisfactoria pero requiere una adecuada información para el paciente, un correcto planteamiento terapéutico y una buena elección de la herramienta eficaz.

2. Los pacientes no suelen exigir una limpieza de pelo del 100% en zonas como brazos y piernas, pero sí buscan habitualmente una depilación completa del tronco.

3. Las inevitables sesiones del final acaban realizándose cada 1 o 2 años, son cómodas, debido a la poca densidad de pelo, y colocadas cronológicamente con vistas a la exposición corporal del verano, por lo que pueden aportar confort estético al paciente cuando más lo precisa.

4. En las zonas delicadas por difícil acceso o por requerimiento estético especial, hemos de poner especial cuidado en la forma de la aplicación del tratamiento.

5. Como en el caso femenino, en búsqueda de una eficacia máxima por sesión es ideal que hayan evitado la exposición solar un mes antes los fototipos I a III y dos meses antes los fototipos VI y V. Contamos con tecnología que permite tratar a pacientes bronceados, pero lo cierto es que podremos ser mucho más ambiciosos con los parámetros seleccionados (ganando eficacia en la sesión) y la depilación será más segura si se evita previamente la exposición solar.

6. Tras la sesión el paciente debe esperar 2 o 3 días para su primera exposición solar y es recomendable aplicar un gel calmante, con sustancias como aloe vera o manzanilla, para reducir el componente irritativo normal posterior al tratamiento.

Dra. Josefina royo De la Torre
Directora del INSTITUTO MÉDICO LÁSER
Paseo General Martínez Campos, 33, 28010 Madrid
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