¿Estrés en verano? Una realidad que todas podemos padecer

Llevamos meses deseando que comiencen las vacaciones para poder dedicarnos más tiempo a nosotras mismas y a nuestros pequeños, sin embargo, querer abarcar más de lo que podemos puede causarnos agobio o estrés.

El estrés no deja de ser “una reacción normal en los seres vivos que actúan ante el ambiente con el objetivo de adaptarse mejor”un estado de cansancio mental que puede producirse por un alto rendimiento en el trabajo, situaciones de cambio o desconocidas que nos generan incertidumbre o problemas concretos que nos generan angustia.

Cada persona puede reaccionar de manera diferente estos momentos de tensión y sus síntomas pueden manifestarse de diferentes formas, generalmente en aquellos aspectos en los que se es más débil, de manera que podemos vernos afectados de manera física, podemos padecer problemas gástricos o dolores de cabeza.

En este sentido, el trabajo, tener a los hijos e hijas en casa y querer dedicarles el mayor tiempo, planificar las vacaciones y cumplir con todos los compromisos propios del día a día y de la época, puede causarnos agobios sin darnos cuenta.

Para tratar de evitar que en septiembre te sientas aún más cansada y agobiada que al principio del verano te mostramos una serie de consejos para que este verano se haga más llevadero y disfrutes de los tuyos y con los tuyos. Al fin y al cabo, ¡el verano es para disfrutarlo!

En primer lugar, no des por hecho que padeces estrés cuando tus síntomas pueden deberse al calor. El calor hace que sudemos más, nos sintamos más cansados de lo normal e incluso, las temperaturas extremas pueden llegar a agobiarnos y hacernos estar irascibles lo que nos lleva a sentirnos más sensibles y vulnerables.

Como ya hemos mencionado, que los niños estén de vacaciones supone una preocupación extra ya que debemos programarles actividades o tener a alguien que pueda hacerse cargo de ellos en las horas en las que los padres y madres estén en sus puestos de trabajo, lo que puede generarnos agobio y un sentimiento de culpa, totalmente erróneo, que nos lleva a pensamientos negativos que pueden tener un reflejo en nuestro cuerpo.

Si bien disponemos de la jornada intensiva o reducida, las responsabilidades en el trabajo continúan y en algunas ocasiones estas modificaciones de horario no suponen más que tener que desempeñar las labores del día en menos tiempo, lo que genera que nuestro nivel de tensión aumente. Por ello, es fundamental que gestionemos el tiempo adecuadamente y no nos dejemos llevar por la presión del momento.

Por supuesto, en los días que te corresponden de tus vacaciones es fundamental que desconectes del trabajo, y si puede ser del todo mejor, si no logramos desviar nuestros pensamientos más allá de nuestras responsabilidades laborales no lograremos encontrar la tranquilidad que necesitamos, por lo que te recomendamos que desconectes los dispositivos electrónicos o al menos no los consultes tanto como en el día a día.

El sueño es una de los aspectos que influye en el estrés como hemos mencionado en ocasiones anteriores que además en estos días de calor intenso conciliar el sueño puede convertirse en una odisea, quizá te resulten útiles estos consejos para dormir con calor

Olvídate de los compromisos y trata de dedicar el tiempo en actividades placenteras ya sea en familia o con tus amigos y amigas. Las vacaciones están para disfrutarlas y no para estar agobiados.

Al pasar más tiempo con tu familia y con tu pareja pueden surgir algunos rifirrafes y conflictos, por ello, es de vital importancia trabajar la comunicación y tratar de mostrar empatía ante las situaciones que pueden estar atravesando los demás. Solucionar los problemas a través del dialogo debe ser siempre tu primera opción.

Por último, aliméntate de forma correcta y equilibrada, existen alimentos ricos en vitaminas y serotonina que te ayudarán a reducir tus níveles de ansiedad. Por último, este nivel de tensión puede generar desequilibrios en nuestro bienestar gastrointestinal y generar cuadros de vómitos, diarrea o estreñimiento. Por ello, ingerir suplementos alimenticios que nos ayuden a mantener en nuestro bienestar intestinal puede ser recomendable. Los probióticos son bacterias “amigas” que viven en nuestro intestino y se encargan de mantener el equilibrio en nuestra flora intestinal, estos probióticos como los de la gama de ProFaes 4 ayudan restaurar el equilibrio bacteriano en aquellas personas que siguen un ritmo de vida ajetreado y estresante.

¡Deja atrás los nervios y el estrés y disfruta de un verano feliz y placentero!