Estudios de metabolismo, la nueva clave para adelgazar

El secreto para perder peso pasa por conocer nuestro metabolismo. Os traemos un método innovador que analiza, de forma personalizada, los alimentos y el plan de ejercicio más adecuado para que logres tu estado ideal.

Muchas personas que desean perder peso no logran hacerlo a pesar de seguir dietas equilibradas y realizar ejercicio físico de forma regular. Y una causa determinante, aunque a menudo olvidada, de esta falta de éxito es que no se conoce el metabolismo de la persona en cuestión.

Cada uno de nosotros metaboliza los alimentos de forma diferente, pero esto no se suele tener en cuenta, y es habitual seguir dietas y planes de ejercicio genéricos que no se adaptan a nuestro metabolismo. Hay personas que metabolizan mejorar las grasas o los carbohidratos, por ejemplo. Por este motivo hay dietas que funcionan bien para algunas personas, pero por el contrario no lo hacen para otras. Aunque pueda parecer sorprendente, a veces una dieta rica en grasas puede ser recomendable para que pierdan peso aquellas personas que las metabolizan bien. Pero ¿cómo podemos conocer nuestro metabolismo? Vamos a verlo.

¿Qué nutrientes quemamos mejor?

Existe un novedoso método, avalado científicamente, con el que podemos descubrir la alimentación óptima para cada persona y, además, qué tipo de ejercicio e intensidad es mejor para que el paciente en cuestión pierda peso.

Este método consta en primer lugar de un Estudio de Metabolismo en Reposo, que muestra cuántas calorías gastamos en reposo cada día y, además, permite determinar qué nutrientes quemamos mejor. Esta tecnología ofrece la posibilidad, por lo tanto, de saber qué alimentos le engordan más o menos a cada persona.

Antes de la prueba se debe estar en ayunas durante 3 horas. Después, el paciente se coloca en una camilla boca arriba y respira por una mascarilla que está conectada a un analizador de gases a través de un tubo. El nombre técnico del procedimiento es “calorimetría indirecta” y ésta valora la formación del calor y de dónde provienen las calorías quemadas, si vienen de las proteínas, de las grasas o de los carbohidratos.

Se trata de una prueba inocua y totalmente indolora. El paciente simplemente debe estar relajado y respirando a través de la máscara durante unos 20 minutos.

Optimizar nuestro plan de entrenamiento

Para continuar con el método también se realiza un Estudio de Metabolismo en Ejercicio, que se lleva a cabo mediante una mascarilla analizadora de gases pero, en este caso, mientras  se  realiza ejercicio.

Este estudio permite medir la frecuencia cardíaca a la que debemos llegar para  quemar  mejor las grasas y para activar nuestras mitocondrias. Es decir, los orgánulos responsables de muchos de los procesos celulares y que son considerados las fábricas de la que proviene nuestra energía.

Está científicamente probado que una buena condición física mejora la salud de  nuestras células al activar las mitocondrias, que juegan un papel determinante en nuestro organismo. De esta manera, si seguimos un  programa  de ejercicio que tenga en cuenta este hecho podremos no sólo mejorar nuestra figura, sino también nuestra salud.

Antes de implementar el programa se deben realizar varios análisis al paciente para descartar o detectar posibles patologías que puedan afectar al tratamiento posterior.

Ejercicio y nutrición, binomio inseparable

Una vez se tienen  los resultados de todas las pruebas, se realiza un programa totalmente personalizado que combina la vertiente nutricional con la del ejercicio físico. Ya que sólo se pueden obtener resultados óptimos cuando se trabaja en ambos campos.

En ocasiones también se pueden valorar otros tratamientos complementarios para acabar  de optimizar los resultados, como son: la electroterapia; la presoterapia médica; la radiofrecuencia corporal; los ultrasonidos de alta potencia; la mesoterapia u otros tratamientos con aval científico que permiten disminuir la grasa localizada o la celulitis.

Por un lado, la dieta que se seguirá con el estudio estará diseñada para aportar los nutrientes y alimentos adecuados para cada persona, en las cantidades idóneas que le permitan perder peso de forma saludable. Y por el otro, el programa de ejercicio también será totalmente personalizado, teniendo en cuenta tanto el estado físico original del paciente como sus necesidades y objetivos.

Asimismo, el programa incluye ejercicio personalizado 3 o 5 veces por semana en sesiones colectivas y un control médico cada 15 días. En este control se realizará un seguimiento de la pérdida de grasa y del aumento de la masa muscular para que, según los resultados, se pueda redirigir, en caso de que sea necesario, tanto el plan nutricional como el de ejercicio.

Finalmente queda indicar que la mejor forma de perder peso y mejorar nuestra salud es realizar las pruebas adecuadas para determinar un programa que se adapte a nuestro metabolismo y a nuestras necesidades. Además, siempre es recomendable contar con el apoyo de una unidad de especialistas que aporten una visión integral y multidisciplinar.

Doctor Iván Ibañez
Unidad de Medicina Nutricional, Ejercicio y Antiaging de Clínica Planas. www.clinicaplanas.com