Infiltración de ácido hialurónico. El milagro antiojeras

Hay solución para uno de los caballos de batalla de nuestra tez, la antiestética marca del cansancio bajo los ojos. Os explicamos con más detalle esta técnica eficaz, segura y que ofrece tan buenos resultados.

La mirada limpia, sin rastro de cansancio y, concretamente, la aparición de ojeras es la preocupación estética más extendida entre las mujeres y una de las que más visitas genera a las clínicas especializadas, en busca de una solución para disimularlas.

Antes de tratar esta problemática, además de acudir a profesionales expertos que ofrezcan tratamientos de infiltraciones de ácido hialurónico, es necesario conocer las causas que generan la aparición de ojeras.

Ojeras

Definimos como ojera al hundimiento y oscurecimiento de la zona que hay justo debajo del párpado inferior. Las causas de su aparición pueden ser variadas: dormir pocas horas sin un sueño reparador; no beber suficiente agua al día; adelgazar o realizar un ejercicio extremo de modo que la zona de la ojera se deshidrata y la grasa que hay debajo desaparece o se adelgaza; los malos hábitos; la genética, etc.

Anatómicamente, la zona de la ojera está compuesta por la cuenca de la órbita en la parte más profunda, por grasa en la parte superior y por una finísima capa de piel, de modo que cualquier alteración en la zona será muy evidente. Debido a que la piel de la ojera es mucho más fina que la del resto del rostro, los vasos sanguíneos se transparentarán más y cualquier ligera modificación de la grasa más interna se apreciará en el exterior.

La ojera se hace evidente cuando hay variaciones de volumen en la zona de los pómulos y de la zona infraorbitaria (debajo del ojo). En una cara fresca y joven vemos como el pómulo está bien definido. Tenemos la base del pómulo formado por el hueso cigomático, la grasa malar en un plano medio y más superficialmente la piel que recubre toda la zona. Pero el paso de los años o factores externos estresantes como dormir poco, la ingesta de alcohol (que deshidrata) o fumar provoca que la grasa que da forma al pómulo se vaya adelgazando y con ello que el pómulo vaya migrando. Debido a este leve, pero constante desplazamiento del pómulo hacia abajo, la ojera aparecerá cada vez más hundida. Además, la zona de la ojera inferior está formada por el reborde infraorbitario y por grasa infraorbitaria. Esta grasa es sumamente volátil y cualquier factor externo suele menguarla e incluso hacerla desaparecer, haciendo más evidente los vasos sanguíneos de la zona y aportando un color azulado.

Por tanto, concluimos que la ojera se produce por la pérdida de la grasa de la zona infraorbitaria (párpado inferior), por la pérdida de firmeza del pómulo y por la vasodilatación de los vasos de la zona.

¿Qué es el ácido hialurónico?

Se trata de una molécula que está presente en nuestro organismo de forma natural. Constituye un gran porcentaje de cualquier célula de nuestro cuerpo; pero en especial se encuentra en la piel, en las articulaciones; principalmente en los cartílagos que las componen, y también en el líquido sinovial.

El ácido hialurónico es una sustancia natural que se encuentra en el tejido conectivo de la piel humana, como por ejemplo en los cartílagos o en nuestra epidermis y hace que la piel sea elástica y firme, ya que tiene unos efectos parecidos al colágeno. De ahí que la aplicación de ácido hialurónico en la zona de las ojeras logre reducir significativamente el aspecto cansado de la cara y el tamaño de las ojeras.

Infiltraciones de ácido hialurónico y relleno de ojeras

Este tratamiento estético consiste en rellenar la zona de debajo del párpado inferior con microinyecciones de ácido hialurónico y vitaminas, rehidratando la piel y eliminando el hundimiento que oscurece la zona y da una sensación de aspecto cansado.

Éste es un método muy probado y prácticamente sin efectos secundarios. Las inyecciones de ácido hialurónico reciben el nombre de infiltraciones. Este es un proceso en el que un especialista introduce microfilamentos de gel transparente con una jeringa de aguja muy fina bajo la superficie de la piel. El tratamiento es tan suave que se realiza sin anestesia. El ácido hialurónico no cambia la pigmentación oscura de la dermis, pero al dar relleno a las ojeras mejora mucho el aspecto cansado.

La infiltración de ácido hialurónico se realiza en el plano suborbicular con aguja y así, de este modo, los efectos secundarios son prácticamente nulos. El gel utilizado para el contorno de los ojos no es el mismo que para el pómulo o los labios, de ahí que el especialista deba conocer los distintos tipos de producto para cada zona y, dependiendo de cual vaya mejor al paciente, tendrá una duración de los efectos de entre 1 a 3 años.

Protocolo

Para obtener unos resultados naturales trataremos de reposicionar el volumen perdido de los pómulos. Para ello emplearemos un relleno de ácido hialurónico denso y muy cohesivo para aportar un volumen firme, puesto que se infiltrará en un plano profundo de la piel.

A continuación, rellenaremos la ojera con un relleno de ácido hialurónico específico para ojeras, es decir, que no tenga apenas capacidad de captar agua. Es muy importante que el ácido hialurónico empleado en esta zona no capte agua, pues la piel del párpado inferior es muy fina y si captara agua eliminaríamos la ojera, pero formaría una bolsa por un edema en la zona.

Finalmente, nos quedaría trabajar el plano más superficial. Para ello trataremos la piel de la ojera con un combinado de vitaminas y/o plasma rico en plaquetas para hidratar y regenerar toda la piel de la zona infraorbitaria.

El resultado es inmediato, aunque por la ligera inflamación de la microinyección la mejora se podrá comprobar de forma óptima a los 2 o 3 días del tratamiento.

DR. FÁBIO VIEIRA
Director médico Clínica Vieira Barcelona
www.clinicavieira.com