Lipofilling facial

Esta técnica permite eliminar la flacidez, reponer el volumen perdido con el paso de los años y restaurar el óvalo facial típico de la juventud.

Cada vez más son más las técnicas y tratamientos que permiten eliminar los signos propios del envejecimiento facial. Una de ellas, caracterizada por su durabilidad y por no causar rechazo, es el lipofilling, una magnífica técnica para restaurar los contornos faciales, con la que podemos reconstruir los volúmenes perdidos y eliminar el aspecto esqueletonizado de la cara.

La técnica está indicada para personas mayores de 40 años que ya hayan realizado tratamientos médico estéticos previos y que, pese a ello, no tengan los resultados deseados. También se aconseja a pacientes con pérdidas de volúmenes importantes que deseen recuperarlos.

En qué consiste

El lipofilling se lleva a cabo con anestesia local o bien anestesia local y sedación, en función del volumen que se tenga que extraer e inyectar. Las zonas donantes normalmente son el abdomen o las cartucheras, debido a su fácil acceso.

El procedimiento consiste en extraer la grasa mediante aspiración a baja presión. A continuación esta se centrifuga para separar la parte más sana del tejido, el cual se inyecta en la cara con unas cánulas atraumáticas.

Es importante conocer que esta técnica puede asociarse a otros procedimientos, como la blefaroplastia o el lifting facial, si bien debe tenerse en cuenta que cada tratamiento es personalizado y dependerá de la situación de cada paciente.

Ventajas frente a otras técnicas similares

Escoger el lipofilling como tratamiento para combatir el envejecimiento cuenta con una serie de ventajas frente a otras técnicas. Una de ellas es que, dado que la cara está muy bien vascularizada, los injertos pueden sobrevivir mucho mejor que en cualquier otra zona. Además, los volúmenes inyectados no son grandes, con lo que la zona donante no queda saturada (a mayor volumen inyectado, más posibilidad de que se produzca cierta pérdida de injerto), como sucede en el caso de los glúteos o los senos.

Últimos avances en este campo

Los buenos resultados obtenidos con esta técnica han favorecido el uso del lipofilling en otros campos, como los tratamientos de malformaciones congénitas, atrofias faciales postquirúrgicas y enfermedades como la del síndrome de Romberg, por ejemplo, desplazando el uso de técnicas más complejas.

El lipofilling facial pretende restaurar el contenido original de estos paquetes grasos, especialmente en la zona de los pómulos, pero también lo podemos usar para mejorar el contorno de la mandíbula o rellenar el área temporal. Por otro lado, el tejido adiposo inyectado mejora la calidad de la piel, posiblemente debido a su contenido en células madres (que en condiciones de falta de oxígeno, como la que se produce en el tejido receptor del tejido adiposo, se convierten en capilares, arterias y venas).

Consejos para el postoperatorio

Tras la infiltración, la cara se hinchará y se presentarán algunos hematomas que desaparecerán entre 7 y 15 días, en función de la persona.

Es extremadamente infrecuente que queden irregularidades, aunque en algún caso aislado hay que retocar la zona al cabo de los 4 o 6 meses, si hace falta más volumen o hay que procurar más simetría.

El tejido adiposo no se absorbe. Las células injertadas viven en el tejido donde se han implantado y, como cualquier otra célula grasa, puede aumentar o disminuir su tamaño. Precisamente ya no se realiza corrección en el primer tratamiento ya que corremos el riesgo de crear un exceso de volumen, el llamado “síndrome del hámster”. La gran ventaja del tejido adiposo es su ubicuidad, es de fácil obtención y no produce ninguna reacción alérgica o de rechazo.

Finalmente aconsejamos a los pacientes una completa valoración médica para conocer las expectativas de cada persona y, posteriormente al tratamiento, crear un plan personalizado médico estético para mantener y sacar más potencial al resultado obtenido.

Dra. Liliana Burgos
Licenciada en Medicina y Cirugía
Especialista en medicina estética y antiaging
Directora de la Clínica Burgos
www.doctoralilianaburgos.es