Un escote ideal con la mamoplastia de aumento

Toda mujer desea estar deslumbrante en su boda y un aumento de pecho puede ser la clave para lucir su mejor figura.

El  día  de  la  boda  es una ocasión muy especial para cualquier novia. Un día en el que la contrayente se convertirá en el centro de todas las miradas y en el que deseará estar radiante. Esto lo convierte en el momento ideal para que la novia perfile y mejore las partes del cuerpo que desea que luzcan perfectas el día de su boda. Y en muchas ocasiones esas mejoras incluyen un aumento de pecho.

Y es que si hay un foco de atención en una boda ése es siempre el vestido de novia. La elección del modelo nupcial es siempre delicada, pero incluso el mejor de los diseños deberá ir acompañado de un buen escote. Y para conseguirlo vamos a conocer algunos procedimientos quirúrgicos que nos permitan resaltarlo.

Aumento de pecho, el secreto de un escote perfecto

El aumento de pecho es la segunda cirugía estética más demandada por las mujeres en España, detrás de la liposucción. Este tipo de intervención representa un 15,7% del total  de  las  operaciones estéticas que se realizan en nuestro país las mujeres de entre 35 y 50 años.

Estos datos reflejan que el busto es una parte del cuerpo que suele preocupar mucho a la mujer, bien sea por su forma, su falta de volumen o por su asimetría. Por ello, la operación de senos, también conocida como mamoplastia, implica en muchos casos un aumento significativo de su autoestima. Y entre las novias, las mamoplastias de aumento mediante prótesis o grasa de la paciente pueden ser las operaciones ideales para conseguir el pecho deseado.

Mamoplastia mediante prótesis de mama

La mamoplastia de aumento es una técnica quirúrgica que consiste en la implantación de una prótesis de mama bajo la glándula mamaria o la fascia del músculo pectoral. El cirujano decide el lugar más conveniente, según la anatomía del paciente y el volumen de la mama existente. Generalmente el implante se coloca por debajo del músculo para que la prótesis tenga más cobertura por los tejidos propios del cuerpo.

Asimismo, es determinante la selección de la prótesis. El especialista aconsejará el mejor tipo de implante a cada paciente según sus necesidades. Existen prótesis redondas o anatómicas en forma de lágrima. Además, éstas pueden contener suero fisológico o gel de silicona de distintas densidades, y su cobertura puede ser lisa o rugosa.

Procedimiento

Esta intervención consiste en realizar una pequeña incisión en la areola o, en casos muy excepcionales, en el pliegue bajo el pecho o en el surco de la axila. Generalmente se utiliza la primera vía, ya que permite un buen abordaje y la reducida cicatriz queda perfectamente disimulada por el cambio de color de la areola y el resto de la mama.

Esta técnica se realiza bajo anestesia local. Una vez colocado el implante, se sutura la incisión y se colocan unos drenajes que permanecerán por espacio de 24 horas y que le serán retirados a la paciente antes de darle el alta. Este método requiere 1 o 2 días de ingreso en la clínica. Durante el primer día la paciente se protegerá el pecho con un vendaje y, posteriormente, con un sujetador deportivo que se utilizará también durante el primer mes.

Cuidados especiales

Unas semanas después de la intervención puede ser necesario que la paciente se realice automasajes para distender el tejido que rodea el implante y evitar el endurecimiento de la mama. El cirujano le indicará cómo realizarlos en cada caso. Además, es posible también reducir la posibilidad de encapsulamiento y la contractura del implante con terapias de ultrasonido.

Debemos tener en cuenta que si la paciente trabaja en profesiones que impliquen esfuerzo físico o movilización del músculo pectoral, deberá esperar entre 7 y 30 días para reincorporarse al trabajo. Pero si no es el caso podrá recuperar su actividad habitual 2 días después de la intervención.

Cabe destacar que estos implantes permitirán a la paciente amamantar a un bebé en un futuro. Sólo existen algunos casos excepcionales en que no es posible y es por motivos propios de la mama. También es preciso apuntar que la calidad y resistencia de las prótesis que se implantan actualmente permite que muchas mujeres puedan llevar el mismo implante toda la vida.

Mamoplastia mediante grasa propia

También es posible aumentar el volumen mamario mediante la infiltración de grasa de la propia paciente. La utilización de esta grasa, como material de relleno para restaurar y dar volumen, evita cualquier posible rechazo o incompatibilidad.

Para esta intervención se extrae la grasa de una zona en que la paciente tiene exceso de volumen y, posteriormente, se inyecta en la mama, sin dejar ningún tipo de cicatrices.

Procedimiento y ventajas

La intervención comienza una vez se ha extraído la grasa. Ésta se centrifuga mediante el sistema Cole- man para separar la grasa que no se ha traumatizado e infiltrarla en el pecho. De esta forma se garantiza que la grasa es de óptima calidad, lo que permite que se man- tenga mejor el volumen logrado.

Los beneficios de esta técnica respecto a la implantación de prótesis son:

  • No produce cicatriz.
  • Es prácticamente indolora.
  • Reduce el volumen en la zona de extracción.
  • No genera las complicaciones que en ocasiones causan las prótesis como la contractura capsular, posibles roturas de implante o la pérdida de sensibilidad.

Por último debemos resaltar que para someterse a una mamoplastia con grasa propia es necesario que la paciente disponga de grasa sobrante en alguna parte de su cuerpo. Además, es importante saber que con esta intervención sólo se podrá aumentar una talla de sujetador.

Ya hemos conocido los beneficios de las diferentes intervenciones que permiten obtener un aumento mamario. Ahora las novias ya pueden lucir el escote que siempre han deseado.

Califica esta publicación