Más de la mitad de los productos de tu neceser están caducados

Todos sabemos que no debemos reutilizar el protector solar de un verano a otro. O que la barra de labios que te regalaron cuando cumpliste 18 años está pasada. Que ese colorete ha perdido color. Sin embargo, seguimos acumulando cosméticos en nuestro neceser y prolongando su vida útil a toda costa, poniendo en riesgo la salud de nuestra piel.

“La mayoría de los cosméticos (excepto los de cosmética ecológica) cuentan con conservantes en su formulación para que sean utilizables durante más tiempo, sin embargo con el paso del tiempo, sus componentes se van degradando, sobre todo si entran en contacto con otras sustancias o simplemente con el contacto de nuestras manos y del propio exterior”, explica Esther López, impulsora de la e-shop Bellética, tienda online de productos de belleza con alma, originales y poco conocidos en España.

Cada español gasta de media al año 147 euros en la compra de cosméticos, pero esta inversión no es sinónimo de renovación, ya que tendemos no tiramos aquello que está caducado y lo acumulamos.

El uso de un cosmético en mal estado puede provocar daños en nuestra piel, llegando a desencadenar reacciones alérgicas, infecciones o incluso brotes de acné.

Una crema, sin abrir, puede durar años. Sin embargo, una vez abierta, tendrá una vida óptima de entre 6 y 12 meses.

Cómo detectar un cosmético en mal estado

Uno de los principales aspectos a tener en cuenta para saber si podemos seguir utilizando un cosmético es fijarnos en su PAO (Period After Opening), o mejor dicho, su periodo post apertura.

Todos los cosméticos indican en su envase con el símbolo de un tarro y una inscripción el número de meses que este producto conservará todas sus propiedades una vez abierto.

“Aunque la mayoría de los usuarios no atienden a este dato, es importante fijarse en él, ya que tras esa fecha el producto va perdiendo sus propiedades y por consiguiente sus efectos. La Unión Europea estableció que a partir del 11 de marzo de 2005, los cosméticos que tienen una caducidad superior a los 30 meses no tienen la obligación de colocar una fecha de caducidad, pero sí un consumo recomendado una vez abierto, y eso es precisamente el PAO, marcado normalmente con un número y la letra “M” que corresponde a los meses de vida útil del producto”, afirma la experta.

Así que dependiendo de qué artículo se trate, éste será más o menos propenso a deteriorarse antes o después.

Por ejemplo, los productos líquidos tienen menos durabilidad que los compactos o polvos. En el caso de los maquillajes, suelen durar entre 12 y 24 meses y si hablamos de las máscaras de pestañas, es conveniente desechar y utilizar una nueva cada seis meses. Las cremas y serums aguantan entre 6 y 12 meses. Los labiales suelen tener un periodo de uso de 24 meses, pero si uno nota un cambio en su aroma o textura, hay que deshacerse de él.

“Es muy importante conocer estos datos. Estoy segura de que mirando con detenimiento tu neceser, te encontrarás con que más de la mitad de los productos que contiene están caducados”, comenta López.

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de conocer la vida útil de un producto y así saber si está o no en mal estado, es atender a su formulación.

“Cuanto más naturales sean sus ingredientes y su formulación, menos conservantes llevará el producto y, lógicamente, su tiempo de uso una vez abierto, será menor. Estamos hablando de una vida útil de entre 6 y 12 meses, mientras que con química la duración mínima es de 12 meses”, señala la fundadora de Bellética.

Además de prestar atención a su fecha de caducidad, también hay que fijarse en el estado de la sustancia en sí, ya que como afirma López, “Si ha cambiado de color, aroma, textura… si han aparecido oxidaciones o grumos… ni se te ocurra acercártelo a la piel”.

Cómo cuidar tus cosméticos

Como cualquier herramienta útil, los cosméticos también necesitan cuidados y un mantenimiento adecuado. A pesar de que son productos que ponemos directamente sobre nuestra piel, ¿se cuidan correctamente?

La experta en belleza, Esther López, comparte una serie de consejos para su correcto cuidado.

  1. Mantén tus manos limpias a la hora de la aplicación
  • Queramos o no nuestras manos están llenas de gérmenes. Desde siempre se ha escuchado ese “lávate las manos antes de comer”; bien, pues ahora también se debe poner en práctica a la hora de aplicarse el maquillaje o cualquier otro producto como cremas, mascarillas, serums…
  • Se debe evitar transmitir los gérmenes y bacterias a los cosméticos, ya que de esta manera los contaminamos, sobre todo sin son productos en bote, en los que metemos la mano para extraer su contenido o aquellos que carecen de unplump o difusor.
  • Una crema contaminada pierde propiedades e incluso puede llegar a provocar foliculitis (infección superficial del poro). Es recomendable utilizar una espátula para extraer el contenido y lavarla después.
  1. Conservarlos en condiciones adecuadas

En general, este tipo de productos se deben de mantener completamente cerrados siempre que no se estén usando o hasta que se vayan a utilizar de manera regular. Si no lo haces, el agua que contiene se evaporará y el producto se oxidará, perdiendo sus propiedades.

También hay que colocarlos en espacios alejados del calor y la luz solar directa. Es muy importante evitar guardarlos en sitios húmedos como puede ser un baño con poca ventilación. Hay que asegurarse que el espacio donde se guarden sea un lugar seco y fresco para alargar su duración.

“A veces me preguntan si guardando los cosméticos en el frigorífico durarán más o se conservarán mejor. Mi respuesta es que no es exactamente así, guardarlos en frío no garantiza su conservación ni amplía su fecha de caducidad, pero puedes tenerlos en la nevera en época de calor o si vives en zonas muy cálidas, para que que cuando te los pongas estén más frescos y su uso sea más agradable”, comenta López.

  1. Mantén limpios tus cosméticos y aplicadores
  • Tener limpios los envases de los productos también es clave en el cuidado de éstos.
  • En los bordes de los recipientes suelen acumularse restos de crema o maquillaje que con el paso del tiempo tienden a secarse y empeorar su estado. Esta contaminación puede trasladarse al resto del cosmético.
  • Otra clave es mantener limpios los aplicadores que se usen, como brochas o esponjas faciales. “De nada sirve tener la mejor brocha del mercado si lo realizamos una limpieza contínua de esta”, afirma Esther López.
  • Mantener sucios los utensilios de belleza los convierte en portadores de millones de bacterias y una mala higiene de éstos puede llegar a desencadenar reacciones alérgicas, infecciones o incluso brotes de acné.
  • Brochas, esponjas y pinceles deben ser lavados cada vez que se utilicen, con un pañuelo de papel y un producto o jabón desinfectante. Si quieres hacer una limpieza en profundidad puedes hacerla, por ejemplo, una vez a la semana.
  1. Uso personal e intransferible
  • Los cosméticos son personales e intransferibles.
  • Hay que evitar compartir maquillajes, polvos, barras de labios o la máscaras de pestañas. Tampoco se recomienda compartir maquinillas de depilar, pinzas para las cejas o productos que se apliquen en roll-on.
  • Los microorganismos que habitan nuestra piel, las bacterias de la mucosa bucal o enfermedades que se transmiten por la sangre, se pueden trasladar de una persona a otra a través de estos productos.
  • “Otro punto a tener en cuenta es que, si has utilizado un producto durante una enfermedad, una vez superada, es mejor deshacerse de él. Si has tenido una herida o un herpes en los labios, o has utilizado maquillaje o máscaras teniendo, por ejemplo, conjuntivitis, elimina estos productos de tu neceser”, comenta la experta.
  • A pesar de que los cosméticos poseen conservantes, es tan importante su cuidado y conservación como su aplicación a la hora de conseguir los efectos deseados.

Que no te dé pena desprenderte de aquellos productos que están caducados. Siempre será mejor eso que provocar una infección en tu piel o que los beneficios que promete nunca se cumplan porque se han perdido sus activos.

Desde Bellética, Esther López, recomienda realizar revisiones periódicas de los productos que uno tiene en su neceser y mantener estas pautas de cuidado, para poder lucir, de la forma más segura posible, una piel sana y bella.