Mascarillas faciales

Conoce las texturas, composición y uso de diferentes mascarillas y prepara tu piel con la que mejor se adapte a las necesidades de tu rostro.

Existen una infinidad de tipos de mascarilla con diferentes virtudes y aplicaciones según cada grupo de pieles o un determinado problema a tratar, así como dependiendo de sus texturas o composición. A continuación te explicamos los tipos de mascarillas que puedes encontrar para que tu piel luzca radiante este año.

VARIEDAD DE MASCARILLAS

  • En forma de piel (polímeros naturales o sintéticos): se aplican directamente, no es necesario secarlas y se retiran con agua cuando se ha terminado de usar. Una de las más conocidas es la mascarilla con aspirina.
  • Peel off: esta mascarilla se va secando por la evaporación de sus componentes alcohólicos volátiles transformándose en una fina capa translúcida. Se retira de una sola vez tirando de la película desde la zona inferior de la cara hacia arriba. Es capaz de combinar dos acciones, una por la aplicación directa de sus componentes en la piel y otra por el efecto exfoliante al retirar la película.
  • En pasta: presenta una consistencia más o menos espesa y se aconseja para pieles grasas con brillos en algunas zonas del rostro como la barbilla, la nariz o la frente.
  • Tipo velo: son de celulosa embebidas en colágeno, elastina, ácido hialurónico, etc., o tipo tissue con forma de cara oy con aberturas en ojos, nariz y boca. Deben colocarse bien estiradas encima de la cara, previamente lavada.
  • Tipo film: absorben la mayor parte de los componentes de la mascarilla favoreciendo la penetración de los principales activos.
  • En polvo: se preparan disolviéndolas en el momento de su aplicación con un pincel sin que la mezcla esté en contacto con nada metálico encima de la piel.
  • Parafínicas: se calientan antes de aplicarse encima de la piel de la cara, que previamente estará cubierta con una grasa especial preparada para ello.
  • Cremosas o untuosas: son aquellas que contienen más cantidad de activos, si bien no tienen ningún agente protector de la piel, por lo que se recomienda usarlas por la noche. Favorecen la hidratación de los nutrientes de la mascarilla sobre la piel y consiguen un efecto emoliente.
  • Mascarillas naturales: se pueden realizar en casa y deben usarse inmediatamente después de su elaboración, ya que de lo contrario se oxidan rápidamente y pierden sus propiedades.

SEGÚN SU ACCIÓN SOBRE LA PIEL

Dependiendo de la necesidad que tenga una piel, se recomendará un tipo u otro de mascarilla, tal y como veremos a continuación:

Exfoliantes

  • De miel y almendras: se trituran dos almendras con el mortero hasta que se conviertan en un polvo muy fino, se mezcla con la miel y se añade una cucharadita de zumo de limón. Seguidamente se aplica suavemente en el rostro mediante masajes circulares, dejándola secar durante 15 minutos y retirándola con agua tibia.
  • De avena: se licua o machaca media taza de avena a la que se agregan media cucharadita de miel de abejas, dos cucharadas de leche, dos gotas de aceite de geranio y dos gotas de aceite de manzanilla. Se mezcla todo bien y se aplica la pasta con los dedos mediante masajes circulares. Se deja secar durante 15 minutos y se retira con agua tibia. Para pieles grasas se pueden añadir 5 gotas de zumo de limón a la mezcla.

Hidratantes

  • De frutas: por su alto contenido de agua, muchas frutas son ideales para hidratar la piel, como por ejemplo el plátano. Se puede preparar una pasta con un plátano maduro sobre cara y cuello suavemente, se espera 15 minutos y se retira la mascarilla con agua fría para activar la circulación sanguínea.
  • De pepino: además de ser un ingrediente delicioso, fresco e ideal para una dieta equilibrada, el peino también logra magníficos resultados en la piel, sobre todo si se ha tomado demasiado sol en un día de playa. Con un pepino pelado, se muele bien fino hasta obtener una pasta, se extiende por el rostro y se descansa 15 minutos. Finalmente, se retira con abundante agua fría.

Renovadoras contra arrugas y ojeras

  • De miel y huevo: se combinan dos cucharadas de miel con una clara de huevo batida y se mezcla con una cucharada de zumo de limón. Se aplica en el rostro masajeando suavemente, notando cómo la piel se estira. Se deja actuar durante 20 minutos y posteriormente se limpia el rostro con leche descremada tibia.
  • De pétalos de rosas: se trituran los pétalos de cinco rosas frescas hasta hacer una pasta, se deja actual en el rostro durante 15 minutos y se retira con agua fría.
  • De yogurt: con esta mascarilla se suavizarán las arrugas. Se mezcla un vaso de yogurt natural con una cucharadita de semillas de hinojo y otra de hojas de la misma planta trituradas. Cuando se aplique en el rostro, la crema debe ser homogénea dejándola actuar durante 20 minutos y retirándola con agua tibia. Si se repite a diario la piel lo agradecerá

Contra el acné, las espinillas y las manchas

  • De tomate: tiene variados efectos sobre la piel, ya que hidrata, tensa y exfolia. Para eliminar los granitos y puntos negros se pica un tomate a la mitad y se pasa por el rostro. Se deja actuar durante 15 minutos y se retira con agua tibia.
  • De limón: es la fruta de los mil usos que también elimina las manchas. Con una cucharada de miel de abeja mezclada con otra de zumo de limón, se aplica con un algodoncito en la piel del rostro y se deja durante 20 minutos. Se retira con un algodón y agua mineral. Es importante que la piel quede bien limpia ya que la exposición al sol de ésta con limón provoca manchas.

Estimulantes

  • De fresas: magnífica crema natural para hidratar y nutrir las pieles secas. Se trituran varias fresas y se mezclan con miel. Se deja que actúe 20 minutos y se retira con agua fría.
  • De crema nutritiva: tras la exfoliación, lo mejor es aplicar una crema nutritiva que estimula las células. Combinando una cucharada de mil, una cucharada de agua mineral, una cucharadita de agua de rosas y otra de yogurt o leche, se aplica la mezcla en el rostro con un algodoncito y se deja actuar durante 15 minutos. Finalmente se retira con abundante agua fría.

María Martrat Hugué

Profesora y Directora de la Escuela Vipassana de Barcelona

www.vipassana.es