Microblading para cejas II

Te contamos más secretos sobre la última técnica en maquillaje semipermanente realizado pelo a pelo, que te brinda la oportunidad de lucir unas cejas naturales y perfectas.

El microblading de cejas es una rama del maquillaje semipermanente que permite lucir unas cejas perfectas, tanto a hombres como a mujeres, gracias a su naturalidad.

Pero esta técnica no es tan nueva como pensamos, ya que tiene sus orígenes en el continente asiático, entre los siglos XVIII y XIX, en un procedimiento que utiliza sólo agujas y pigmentos, sin que intervenga ninguna máquina.

¿En qué consiste?

Esta técnica se basa en implantar pigmentos estériles en la piel con la ayuda de un tébori (pluma) y las agujas que se colocan en la punta. El tébori no va enganchado a la corriente, al contrario que el dermógrafo de micropigmentación. Es por ello que la precisión de la mano para realizar la técnica es muy importante.

Es un procedimiento que por fácil que parezca lleva mucho tiempo de estudio, para no dañar la piel de la clienta, debido a lo fácil que resulta provocar un corte profundo con este utensilio. La precisión está en marcar lo suficiente cada pelo, sin que esto provoque un sangrado, para que la cicatrización sea lo más superficial posible y el pigmento quede bien implantado.

Una tendencia en auge

Desde hace unos años el microblading está cogiendo mucha importancia en Europa gracias a los buenos resultados que está ofreciendo. Y cada vez hay más demanda de esta técnica, tanto en hombres como en mujeres, sobre todo en aquellas personas que presentan las cejas poco pobladas o alopecias parciales o completas. La simulación del pelo a través del corte que provocan las agujas del teborí nos permite tener exactitud en el diseño del pelo, presentándolo lo más parecido posible a uno real.

Los pelos que se dibujan con esta técnica son perfectos, naturales e imperceptibles, permitiendo realizar trabajos de cejas parciales o totales. Estos trabajos también se pueden complementar con la técnica del shadow, que es un sombreado muy sutil que ayuda a crear más intensidad en las zonas que lo necesitan. Y con ella la satisfacción de los clientes es total.

Requisitos

En esta técnica la saturación del pigmento debe realizarla una profesional, ya que en este caso no contamos con la potencia de la máquina de micropigmentación para implantar el pigmento. Es por ello que tanto la consistencia del producto como la cantidad de pigmento que debemos depositar en cada pelo es imprescindible para un buen resultado.

Los precios de este tratamiento varían entre 180€ y los 600€ y cada vez son más las personas que se forman con esta técnica. Esta variación de precio está relacionada con:

  • Los materiales empleados. No hay que olvidar que en este tipo de tratamientos el contagio es un riesgo, por lo que todo debe estar muy bien protegido y desinfectado tras cada cliente.
  • La experiencia de la profesional. Esta pericia es importantísima e implica: un buen diseño de cejas; buenas nociones de pigmentologia; buen manejo de las herramientas de trabajo y el conocimiento a la perfección de cada paso a ejecutar.

Consideraciones

  • Higiene. Las profesionales que realizan el tratamiento deben poseer un título higiénico sanitario o el título superior de estética. Además, para llevar a cabo el microblading se deben respetar las medidas de higiene correspondientes, el material desechable debe emplearse para un sólo uso y el tébori debe esterilizarse después de cada cliente. Por otro lado, todos los materiales que haya que desechar (gorro, guantes, mascarilla, botes para el pigmento, batas, gasas, recipientes, bastoncitos) deben ser estériles, ya que se realiza una incisión en la piel y existe riesgo de infección.
  • Visajismo. Las cejas pueden cambiar la expresión del rostro por completo, es por ello que la técnico debe tener las nociones necesarias para adaptar el tipo de cejas al rostro de cada cliente. Es importante tener en cuenta la forma de rostro, los ojos y la mímica de cada cliente para poder mejorar el diseño de cejas.
  • Colorimetría y pigmentología. Debido a la inestabilidad química de los pigmentos (mezcla de amarillo, cian y magenta para conseguir los tonos marrones) y a los diferentes tonos de piel de cada cliente, es imprescindible conocer la composición de los pigmentos a nivel del contenido en tonalidades cálidas o frías para poder estabilizarlos y neutralizarlos, adaptándolos de la mejor manera a cada piel. Factores como el sol, el color de piel, la composición química y la capacidad que tiene la piel de eliminar las tonalidades son muy importantes para evitar el cambio de color en los diseños de cejas.
  • Realización del pelo. El trazo, la dirección, la curvatura y la tonalidad de los pelos hacen del diseño de cejas uno de los puntos más importantes. Los pelos que dibujamos deben parecerse lo máximo posible a los pelos naturales.
  • Implantación del pigmento. Uno de los aspectos que más preocupa a las profesionales es saber cuál es la profundidad exacta. Si es demasiado profunda se produce un sangrado que provoca que el pigmento salga y no se fije adecuadamente y si es muy superficial cuando la piel se regenera el pigmento desaparece. Es por ello que la precisión de la profesional es imprescindible. Para garantizar la fijación del pigmento la piel del cliente debe tener una hidratación óptima.
  • Cuidados post tratamiento. Tras realizar el microblading debemos saber que cuando se termina el tono queda más oscuro que el elegido debido a que el pigmento está en la superficie y la costra aparece en cuestión de horas. Una vez la costra cae el pigmento desaparece y esto asusta mucho a la clienta, pero en 15-30 días vuelve a aparecer. Es por ello que los retoques no se aconsejan hasta pasados 45-60 días, para que la piel tenga el tiempo necesario de regenerarse y pueda implantarse correctamente el pigmento. Asimismo, la clienta deberá cuidar la zona con crema post tratamiento y no rascarse ni exponerla al sol sin protección UVA.Esta técnica está contraindicada para:
  • las personas que tienen diabetes, toman medicamentos anticoagulantes o analgésicos.
  • las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
  • las personas que están bajo tratamiento de quimioterapia; tienen infecciones como verrugas, vesículas, ampollas, pústulas, úlceras; tienen vitíligo activo; sufren de mala cicatrización o sufren riesgo de queloides o granulomas.

Marta Santiago
Formadora y soporte técnico de Atrévete DC
www.atrevetedc.es