Consejos para evitar que las uñas se rompan

En verano, todas queremos presumir de uñas bonitas y saludables. Más allá de los diseños que serán tendencia, necesitan cuidados específicos para mantener su firmeza y su buen aspecto y evitar que estén amarillentas, se abran en capas o se rompan al mínimo roce.

En primer lugar, la alimentación es fundamental para que nuestras uñas luzcan sanas. De hecho, las uñas pueden dar señales de déficit de nutrientes que se detectan por modificaciones en el color y la solidez. Para tratar de evitarlo, es recomendable añadir alimentos ricos en vitamina E en nuestra dieta como las avellanas, las nueces, el aceite de oliva o los espárragos.

Asimismo, se recomienda el consumo de alimentos ricos en vitamina A y B que ayudarán a reforzar la firmeza de las uñas, podemos encontrarlos en alimentos como cereales, tomates, pimientos rojos, crustáceos y pescados. Por último, se sugiere un consumo equilibrado de productos lácteos que aporta el calcio necesario para que las uñas luzcan sanas y fuertes.

Biotina

Otras vitaminas como la biotina, también conocida como la vitamina B8, nutre las uñas y también favorece su firmeza y crecimiento saludable.

Tener uñas quebradizas puede deberse a la falta de hidratación, por lo que es importante aplicar crema hidratante de manos cada día, u optar por soluciones caseras como aplicar aceite de oliva directamente sobre las uñas y dejarlo aplicado durante 20 minutos para que las uñas absorban sus nutrientes.

Adoptar buenos hábitos

Más allá de la alimentación y la hidratación, otros factores influyen en la firmeza de nuestras uñas como pueden la onicofagia, nombre técnico que recibe el hábito de morderse las uñas que en casos en los que la costumbre es persistente puede desembocar en un mal crecimiento de las uñas. Al igual que morderse las uñas, la forma de limarlas influye, por lo que se recomienda limarlas con frecuencia y de manera adecuada  y mantenerlas limpias para evitar la acumulación de bacterias.

Las limas de cartón son preferibles a las de metal para que no queden esquirlas. Debes limar desde un lado hacia el otro preferiblemente, siguiendo siempre la misma dirección, cuando llegues a los extremos pasa la lima en diagonal de manera que quede conectado al resto del filo de la uña.

Hoy en día, ya sea por nuestro trabajo o por las tareas cotidianas del día a día, nuestras uñas están expuestas al exceso de agua o los productos químicos, por ello es recomendable que utilices guantes al fregar y utilices esmaltes endurecedores, si incluyen nutrientes ¡mejor que mejor! Estas sencillas prácticas te ayudarán a mejorar su estado ya que el agua debilita las uñas y los jabones y productos de limpieza pueden hacerlas más frágiles.

Protege tus uñas y mantenlas fuertes y sobre todo, olvídate de aquellos hábitos que pueden poner en jaque la salud de tus uñas como la onicofagia o costumbre de morderse las uñas.